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Radionovela de la Diversidad - Capítulo 3: La a-divina

Estamos esperando tus comentarios. Los mismos son necesarios porque nos motivan y abren el canal de comunicación.

Desean una predicción entre las desparejas interpretaciones que se hacen de las parejas ...


Luciano Ciarrocca (LA ROSANA); David Olivera (EL AMIGO); Guillermo Gimenez (MARIO); José Malé (JUAN).
VOX EN LA NOCHE
Radio UNR - Rosario, FM 103.3, Sábados 21 hs.

(English/inglés) La realidad trans según Donna Rose

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El término “transgénero” refiere a una amplitud de personas que expresan su género de modos no convencionales. Las personas trans generalmente enfrentan desafíos para salir del closet y vivir en sociedad, fundamentalmente en el lugar de trabajo.
Mucha gente tiene preguntas pendientes sobre la realidad trans. Este video fue preparado para empresarios líderes y presenta la emocionante historia personal de Donna Rose, autora, conferencista y activista en temas de género trans y transexualidad.

INGRESA >>> AQUÍ <<< PARA VER EL VIDEO EN INGLÉS

Aquí el resto.

Mujeres y trans feminidades

(publicado originalmente sin título por Haizea Caballero Ruiz en la sección Artículos de Ciudad de Mujeres)

"El significante de ser mujer como diferenciación de no ser hombre y el de ser hombre es como no ser mujer, es un concepto antropológico de diferenciación entre los sexos o géneros clásicos, aquí vulnera como es lógico la razón del pensamiento construccionista por el cual un sexo biológico o protogénero (entendido como género “asignado” en el momento de nacer en función a una genitalidad), no necesariamente produce la conformidad entre continente y contenido, desde estas posiciones pierden fuerza los postulados androcentristas al ver amenazados sus principios, no de forma circunstancial si no estructural, es decir, el hombre ve en una mujer construida o tecnomujer un individuo conformado fuera de toda norma clásica del binomio H/M, sintiéndose amenazado puesto que este individuo no puede ofrecerle aquello que él piensa que es la principal función de ésta, la reproducción y la retroalimentación heterocentrista y neoliberal de nutrir mercados con varones fuertes y los hogares con hembras fértiles.

Tratan de jerarquizar según opuestos que según ellos se complementan y construyen una categorización fundamentada en la superioridad moral, física, y biológica. En el concreto del sexo - genero ocurre de similar manera, solamente hasta el momento han reconocido dos categorías universales de existencia, es el fundamento del determinismo biologicista. Desde el construccionismo las primeras batallas libradas en el terreno del pensamiento crítico lo libraron las feministas reivindicando la educación, el entorno y las costumbres sociales como definitorias de la construcción del sujeto en individuo- El constructo social impuesto como generador de sexos es un argumento utilizado por el heterocentrismo para definir los dos supuestos únicos géneros, pero por ello dejan la puerta abierta después del análisis del pensamiento crítico a la aparición de constructos ubicados fuera de los postulados biologicistas.

El heteropatriarcado siempre por conveniencia ha tratado estrechamente con el determinismo biologicista, conduciendo la construcción de los sujetos para generar los individuos que ellos desean o necesitan, proyectando una imagen del individuo mejor dicho aun haciendo que cada individuo proyecte una imagen de si descontrolada o fuera de su capacidad de hacerla privada, esto es que la sociedad en la que vivimos prostituye nuestra intimidad y propia construcción psicosocial libre de cualquier interferencia fiscalizada por los patrones heterocentristas y a día de hoy también homocentristas, impidiendo de esta manera obstaculizar, que no conseguir, el libre desarrollo de las identidades emergentes y transitadas que comienzan a desarrollarse públicamente ante una sociedad cada día más aperturista en asuntos de género, permitiéndonos así la posibilidad de hacer, de transmitir a los Mass media, y los círculos de opinión más adelantados un discurso donde nuestra propia metáfora preformativa tenga lugar en esta deconstrucción social que se está llevando a cabo. Incluso el postestructuralismo, que dejó atrás al modernismo, se ve en cierto modo criticado y validado como postulado que evoluciona para dar paso, sin olvidarlo, a una nueva teorización del poder y del lenguaje, a la inversión de las corrientes de los grupos que están ahora abajo y de los que están arriba y de-construyendo sobre él las nuevas teorías que revolucionaran el orden social de los individuos y sus circunstancias sociales que ahora son casi desconocidas.

En un momento dado de la historia se comienza a cuestionar la existencia de más géneros que los establecidos en estos años los colectivos de mujeres transgénero reivindicamos nuestro papel en los estudios relativos al género y en la calle, es decir a nivel teórico y a nivel sociocultural. Demandamos de agentes sociales y administraciones un mejor conocimiento de nuestra realidad, una representación en los foros donde hasta ahora se está decidiendo por nosotras, demandamos una formación que nos ha sido negada por no haber podido tener acceso a la información y el poder poder nuestra condición, reclamamos un futuro mejor para los jóvenes que se tendrán que enfrentar al mismo problema que nosotras, que se cuando se encaren con él, los prejuicios sociales y los restos del heterocentrismo y reciente homocentrismo sean menores o inexistentes.

Vivimos un binarismo actualmente excesivamente excluyente, donde como cito reiteradamente la norma es el heterocentrismo y gracias al progreso y determinadas políticas aperturistas se están proponiendo nuevas categorías personales e identitarias, hasta ahora todos los discurso o casi todos surgen de patrones heterocentrados, donde las nuevas identidades de género comienzan ya no tan tímidamente a adoptar discursos sociales y políticos relativos a su realidad, que es diferenciada y revolucionaria."

Vivencias de un adolescente transexual masculino


Este relato lo encontré navegando en Internet y me sorprendió por la sinceridad y la singularidad con que este chico trans expresa los sentimientos más intensos de su adolescencia. El tono de complicidad, los temores por el proceso de construcción identitaria, las dificultades por revelar su sexualidad y la fortaleza interior para afrontar los desafíos me resultaron muy humanos. La fluidez de las palabras tiene un efecto reflexivo que deja ver un espíritu valiente. Espero que lo disfruten.


"Ayer estuve castigado aunque no estoy muy seguro de la razón del castigo. Creo que fue porque discutí con un amigo y acabé llorando otra vez y mi madre se cansó de mí y de mis llantos.

En la última publicación hablé de un amigo que me llamó loco e intentó separarme de mis demás compañeros ¿verdad? Él llegó a la escuela hace un año y desde el primer momento nos llevamos genial puesto que tenemos muchísimas cosas en común pero cuando se lo dije pasó lo que pasó, que él se alejó y mi orgullo con respecto a mi sexo es demasiado alto como para perdonarle así como así. Entonces me dijo que le gustaba, que sus comportamientos eran así porque le gustaba. Ni lo entiendo ni lo entendí ni lo entenderé. El caso es que ahora nos peleamos por respirar por muy amigos que intentemos ser y mi madre está tan cansada de mí que me castiga sin salir para que no le vea.
Así que ayer pasé San Valentín, que me importa un santo carajo, en casa, limpiando y jugando a los Sims. Mi hermana mayor me trajo un par de regalos, dice que las niñas en San Valentín tienen que tener regalos, lo de siempre. En el barrio se ha puesto de moda regalar mazapán, me trajo una rosa y un corazón de mazapán. Nunca he probado el mazapán pero tiene pinta de estar malísimo así que no pienso tocarlo.

Esto parece una entrada de diario y por alguna razón no me gusta. Entré aquí para dejar constancia de la vida de un transexual adolescente pero ahora me da miedo que quien no deba encontrar el blog lo encuentre. Ayer por la madrugada repasé mis link con información sobre las operaciones y los tratamientos que cada vez me dan más miedo y me topé con un artículo del 2007 en el cual decían que un cochero agredió en Sevilla a un transexual. Jajajaja ahora sí que estoy acojonado.

No tengo que tener miedo, eso lo sé, además de que no toda la gente es así yo soy lo suficientemente ambiguo como para que pueda hacerme pasar por un chico fácilmente y es algo que intento potenciar con todas mis fuerzas.

Hoy le he dicho a mi madre que me deje cortarme el pelo y me ha preguntado que cuando pienso dejármelo largo. Me hice el sorprendido y le dije que desde cuando le gustaban los chicos con el pelo largo y ha puesto los ojos en blanco y me ha dado la espalda diciendo "Ya estamos otra vez." Ya no sé cómo tomarme estas cosas y estas respuestas.

El video [ver entrada original al pie] es una canción que me gusta mucho desde que descubrí Mägo de Oz y que en un principio no pillé que hablaba de homosexualidad pero una vez que lo sabes aprecias lo bonita que es. Espero que os guste.

Blue kisses!"


Identidades invisibles: Prejuicio y Homofobia

La homolesbotransfobia es invisible a la mayoría de los ojos heterosexuales. La realidad de las personas LGTB también. Modos de ser y de existencia reducidos al espacio del silencio y la clandestinidad. El silencio involuntario del closet. La máscara de heterosexualidad presunta como refugio del acoso y la hostigación, de la opresión por la diferencia. El tránsito por la periferia y la transgresión de las convenciones sobre el erotismo y la vida afectiva: amistades, familiares, parejas, trabajos, escuela, infancias, adolescencias, adultez y vejez... todas teñidas por la resistencia personal y la capacidad de supervivencia interna. Cuando comenzamos a "ser" nosotrxs mismxs más allá del conformismo y el cinismo ajeno, la luz es el espacio donde proclamar la dignidad de nuestra identidad sexual. Siempre hay posibilidades de ser. Mientras afiancemos nuestra autoestima, la felicidad será una garantía para otrxs que siguen nuestros pasos.

Transgresiones de género: reflexiones sobre las producciones del sistema sexo - género

Gender Identity Project Subtitulado from Sebs Trivino on Vimeo.

Géneros y percepciones




Imagínese que usted sabe con toda certeza que su nombre es Carlos, pero todo el mundo lo llama José. Imagínese que usted, Carlos, se levanta a la mañana y su querida familia le dice “Buenos Días, José, ¿dormiste bien?”. Imagínese que los vecinos y los compañeros de trabajo están tan seguros de que usted se llama José, que a usted le da hasta un poco de vergüenza contradecirlos, y comienza a responder cuando escucha ese nombre. Y cada día que pasa, eso hace que usted se sienta peor.

Imagínese que usted sabe con toda certeza que es una médica, que de niña jugaba a curar muñecas, que luego estudió en la facultad y trabajó en hospitales, pero todo el mundo la llama ingeniera. “Usted que es ingeniera, ¿le parece que este techo aguantará?”. “Yo soy médica, curo gente”. “Ah, qué bien ingeniera, no lo sabía... ¿y le parece que este techo aguantará?”. Y cada día que pasa, eso hace que usted se sienta peor.

Imagínese un desconocimiento mayor de su identidad: imagínese que usted sabe con toda certeza que es una mujer, que incluso usa ropa de mujer, se peina como mujer y tiene, después de una operación carísima, genitales femeninos, pero todo el mundo se refiere a usted como si fuera hombre... y eso hace que cada día que pasa usted se sienta peor, y pasan meses y pasan años. A veces pasa toda la vida.

Hasta las personas mejor intencionadas fallan con mayor o menor frecuencia a la hora de referirse a los hombres y mujeres transexuales en el género correcto. Incluso sabiendo que producen sufrimiento, dicen que no pueden evitarlo. Las razones con que intentan disculparse y justificarse suelen estar vinculadas a una asociación “natural” entre lo que ven y lo que dicen. Si en lugar de una mujer transexual “ven un hombre”, por más que intenten llamarla Juana, en algún momento se les patinará decirle Juan.

Incluso personas que reconocen la asociación entre sexo y género como algo más cultural que natural, se escudan en la excusa de la “asociación natural” cada vez que se equivocan.

Después de años de ser tratada en género masculino contra mi voluntad, comencé a darme cuenta de que el vínculo que el común de la gente reconocía como algo natural e inevitable, no estaba tanto entre un sexo biológico dado y su rol social “correspondiente”, sino entre las características sexuales secundarias de una persona dada y las percepciones sensoriales que las demás personas tienen de dichas características. Y llegué a la conclusión de que el sexo aparente de una persona puede provocar en las demás ciertos estímulos sensoriales tan incontrolables como los que hacen que las polillas se acerquen a la luz hasta morir quemadas.

No soy psicóloga, lingüista ni antropóloga, pero mi experiencia de mujer transexual y mi constante observación (y padecimiento) de la forma en que soy tratada por los demás, me llevan a sacar algunas conclusiones, probablemente aventuradas, infundadas, poco serias o ya expresadas con anterioridad por personas mejor preparadas, según las cuales los estímulos sensoriales provocados por el sexo aparente de una persona determinada, llevarían a los otros seres humanos a una percepción inconsciente, atávica, de dicha persona, capaz de imponerse sobre los intentos racionales de diferenciar el sexo físico del género lingüístico. Si el cerebro percibe “macho” o “hembra”, el lenguaje reflejará “masculino” o “femenino”. Incluso si hubiera un idioma ideal totalmente agenérico, el cerebro no dejaría de percibir “macho” y “hembra”, y a falta de manifestaciones lingüísticas, produciría otras (gestuales, emocionales o lo que fuera). O sea, no creo que los géneros lingüísticos masculino y femenino que se aplican a las personas deriven necesariamente de los roles sociales masculino y femenino asignados culturalmente, sino que pueden desarrollarse en un plano paralelo autónomo, a partir de la raíz común de la percepción del sexo físico de dichas personas, de manera directa y automática, sin mediaciones culturales. Fin de las conjeturas.


Un dato cierto es que mucho antes de aprender que “los hombres tienen pene y las mujeres no”, cualquier bebé está dotado para percibir las diferencias entre un hombre y una mujer. Sabe hacerlo aunque no pueda explicar cómo ni por qué. Esa capacidad innata de diferenciar se mantiene durante toda la vida, aunque queda relegada a un segundo plano cuando se nos inculca de manera colectiva la lógica del criador de ganado, según la cual la principal diferencia, la diferencia “real”, está ubicada en los genitales externos.

Los defensores de este concepto parecen ignorar que los genitales suelen estar enmascarados por la ropa, de manera que quedan fuera de consideración en la mayor parte de las circunstancias de la vida. La ropa no sólo oculta los genitales: es en sí misma una forma de expresión de género tan fuerte como el lenguaje gestual, pero las expresiones de género como construcciones culturales, en muchos casos parecen no alcanzar para “convencer” a los sentidos de que deben abstenerse de disparar un género lingüístico si éste no concuerda con el género identitario de la persona a la que se le habla.

¿Y qué es lo que los sentidos leen?... Yo diría que principalmente la cara, la voz, la textura de la piel y el pecho/busto. Y dentro de la cara, especialmente la mirada: me lo han dicho otras personas, lo he leído de muy diversas fuentes y además lo viví por mí misma. Antes de mis cirugías de feminización facial, casi todo el mundo se refería a mí, por lo menos una vez cada tanto, en masculino. Incluso gente que estaba enterada de mi identidad femenina. Había excepciones pero eran raras. Las hormonas femeninas habían hecho su trabajo de redistribución de lípidos, la depilación definitiva había eliminado mi barba casi por completo, pero aunque usara ropa de mujer siempre se escapaba por ahí un “Te veo cansadO, Amanda”. Con el tiempo fui feminizando mi gestualidad, pero no fue hasta que me operé la cara y aprendí a cambiar mi voz (al menos parcialmente) que la gente dejó de equivocarse. Que la mayoría no sea consciente de las diferencias no anula su influencia sino que la potencia.

Cualquier persona puede reconocer si una voz es de hombre o de mujer pero, como sucede en el caso de los rostros, muy pocos pueden definir en qué consisten las diferencias. Suele pensarse que la diferencia principal está en el “registro” de la voz o en el “tono”, pero incluso mujeres con voces muy graves siguen siendo reconocidas como mujeres cuando hablan por teléfono, y hombres con voces muy agudas siguen siendo reconocidos como hombres. Porque la diferencia no está en el “registro” sino en la “resonancia”. Imaginemos un violín y un violoncelo, ambos tocando las mismas notas, ni más agudas ni más graves... ¿por qué suenan distintos? Porque sus cajas de resonancia y sus cuerdas tienen distintas dimensiones[1]. A partir de la pubertad, la testosterona hace que la laringe de los niños varones descienda y se agrande en tamaño, produciendo una mayor caja de resonancia para las cuerdas vocales que se encuentran en su interior, y dándole a la voz su característica masculina. La nuez de Adán aparece como un refuerzo estructural para este crecimiento. Los transexuales de mujer a varón logran generalmente un cambio de voz muy efectivo mediante la incorporación de testosterona en sus organismos. Pero como los efectos de la testosterona son irreversibles, las transexuales de varón a mujer que quieren “pasar” sin problemas deben arreglárselas haciendo ejercicios para aprender a elevar la laringe y estrechar el tracto vocal mientras hablan, y de esta forma producir una voz de sonido femenino.

La mirada no es menos importante que la voz. Ambas funcionan como herramientas de comunicación y son, por lo tanto, las principales transmisoras de señales de género. A partir del romanticismo, en la mitad del siglo XIX, se ha dicho que la mirada femenina era más pura, o más bondadosa o más inocente que la masculina. Los poetas románticos no sabían que el género de la mirada tiene poco que ver con cuestiones espirituales. Ni siquiera tiene que ver con cuestiones oftálmicas sino con cuestiones óseas: más precisamente con el grosor y la forma del hueso frontal. Los huesos frontales de los hombres en general forman un reborde óseo en la parte superior de las órbitas oculares y se proyectan hacia adelante por encima de los ojos. Este es un rasgo que, como el cambio de la voz, aparece en la pubertad y sólo en niños varones. La distancia entre la superficie de los ojos y la parte más prominente de las cejas es mucho mayor en los hombres adultos que en las mujeres. Las frentes de las mujeres conservan en general una forma redondeada y lisa parecida a la de niñas y niños, y es posible que por eso se la asocie con la inocencia. La altura y la forma de las cejas también influyen en la diferencia de las miradas[2].

Diferencias sexuales secundarias como las que se encuentran en el pecho, la voz y la mirada, en la nariz, el mentón, la mandíbula y otros rasgos faciales, son mucho más importantes que los genitales para la identificación consciente o inconsciente del sexo de otras personas. Así lo dictan nuestros sentidos desde que venimos al mundo. Sería bueno que todos aquéllos que predican lo contrario y exigen, con leyes o discursos de café, con burlas crueles o consejos supuestamente amistosos, que las personas transexuales alteren quirúrgicamente sus genitales aunque se sientan cómodas con ellos y no deseen alterarlos, analizaran honestamente qué es lo que perciben en la gente, qué es lo que no perciben, y repensaran con sinceridad cómo influye eso en la clasificación que hacen de lxs demás.


[1] El concepto de “resonancia” como diferencia sexual de la voz fue desarrollado por primera vez por Melanie Anne Philips.

[2] Durante siglos, estas diferencias faciales fueron conocidas por pintores y escultores, pero recién a partir de la década de 1980, gracias a los avances de la cirugía craniofacial, comenzaron a ser aplicados con fines de feminización facial para transexuales. El primer cirujano que abordó este campo fue el Dr. Douglas K. Ousterhout.

por Amanda Rosenfeldt

Quiero mi sexo - Transexualidad

Autoestima Gay, Lésbica, Bisexual y Trans


Muchxs de nosotrxs hemos sido afectadxs por los mensajes sociales que denigran nuestra existencia. Casi todos los mensajes que oímos intentan forzarnos a esconder nuestras emociones más profundas mientras que las personas heterosexuales reciben halagos por interesarse en el sexo opuesto. En efecto, existe un abuso emocional y una violación espiritual durante nuestra infancia. Y tenemos que cambiar nuestro comportamiento por el abuso recibido, el cual nos obliga a negar nuestros sentimientos antes de comenzar el proceso de aceptación propia para declararnos ante lxs demás.

La soledad puede sentirse como el peor enemigo. Pero no lo es. El problema es olvidarse que el enemigo existe hasta la próxima vez que nos topamos con él. El enemigo lleva comúnmente el nombre de homofobia internalizada, nuestra crianza nos ha llevado a internalizar los mismos mensajes heterosexistas de lxs demás. Incluso nuestros padres generalmente tienen grandes obstáculos para aceptarnos una vez que lo saben. Igualmente su desafío no es comparable al nuestro. Nuestra opresión interna es más aterradora que cualquier otro sentimiento pudieran tener sobre nosotrxs. Aceptarnos a nosotros mismos es el primer paso, ¿pero cuáles son los próximos?

Tener una identidad afectivo sexual positiva no resuelve las dificultades que se presentan en la vida social. Existe ignorancia e información errónea que subyacen en el imaginario social y esto resulta en desigualdad. Esta desigualdad significa que muchxs enfrentamos el desempleo, la pérdida del trabajo o trabas en el ascenso cuando uno habla abiertamente de su orientación sexual. Las relaciones familiares pueden desgastarse, a veces indefinidamente. Podemos sentir vergüenza ante la incomprensión o el rechazo ajeno. La homofobia y el heterosexismo existen en todas partes y su repercusión se manifiesta desde la evasión o la mirada despectiva hasta los insultos, la agresión física y la muerte. Mucha gente en nuestra sociedad no lo comprende.

¿Por qué entonces deberíamos desarrollar una identidad positiva? ¿No es demasiado? ¿No sería mejor si la reservásemos para nosotrxs mismxs simulando ser heterosexuales? La respuesta es un NO absoluto. Las consecuencias psicológicas son extremadamente dañinas. Además de los intentos de suicidio otros estados incluyen la ausencia de pasión en la vida, la falta de sentido de vitalidad y los sentimientos de agotamiento personal. Una identidad afectivo sexual negaiva conduce a todo tipo de conflictos emocionales, en particular a la ansiedad y a la depresión.

El hecho de actuar la heterosexualidad es una estrategia adolescente que con el tiempo resulta insana o autodestructiva por el estrés emocional subyacente. Un ejemplo de esto es el comportamiento sexual irresponsable que incluye la exposición a la infección con VIH por la desvalorización del sexo seguro. Otros ejemplos son la compulsión sexual por encuentros ocasionales que provocan un vacío personal, el exceso de responsabilidades (estudio, trabajo) para evitar afrontar la satisfacción del deseo sexual o el abuso de drogas y/o alcohol.

Alcanzar una identidad sexual positiva implica desarrollar una autoestima relacionada con nuestra orientación sexual o identidad de género. Es decir, internalizar un sentido de igualdad social similar al del resto, valorando nuestra singularidad y la riqueza que proviene de ser nosotrxs mismxs, y superar nuestra propia homofobia internalizada. Una identidad afectivo sexual positiva implica liberación, inspiración, coraje, fortaleza, inconformidad, aceptación propia, aceptación de los otros, singularidad y amor. Esto es, ser nosotros mismos en todos los sentidos de nuestra existencia. ¿Estamos preparadxs para ver de qué se trata?

(inglés) Desafiando a la homofobia en las escuelas - Challenging Homophobia in Schools (Teachers TV- Gran Bretaña)




Cómo abordar el acoso escolar de alumnxs gays, lesbianas, bisexuales y trans: Pasos para transformar la escuela en un lugar seguro







Ante las situaciones de acoso escolar de alumnxs LGTB lo peor es la indiferencia o la minimización de los hechos. Muchas veces el acoso homofóbico o de género no es percibido como tal por las autoridades escolares y lxs educadores... se toma como una simple "pelea entre chicxs" sin ponerle el nombre adecuado.

Si bien no existe una única manera correcta de intervenir, la consistencia en la decisión por erradicar el acoso es crucial para lograr un clima escolar donde todos lxs alumnxs se sienten respetadxs y segurxs. Las acciones conjuntas y colectivas de la comunidad educativa en impedir la burla y el insulto aseguran la integración de las diferencias y la valoración del respeto.

Lo que NUNCA se debe hacer:
  • Ignorar el incidente.
  • Eximir la responsabilidad.
  • Quedar inmobilizadx por el temor o la incertidumbre.
La intervención EFECTIVA se logra:

  • Frenando el comportamiento inmediatamente cuando se detecta.
  • Concientizando a las partes involucradas en público (en el momento) o en privado (luego).
La decisión sobre cuándo concientizar a las partes depende de las necesidades del alumnx acosado/a y el hecho de actuar en el momento o luego presenta ventajas y desventajas según la situación que se presente.

Los incidentes por burla, insulto y acoso son complejos, lo cual demanda una evaluación prudente y crítica de cada situación. Puede buscarse que todos los alumnxs testigos de la situación oigan de inmediato claro y en voz alta cuando se recrimina a el/ la/lxs acosador/a/xs, para que todxs reciban el mensaje de lo que no se permite en la escuela. Esta opción puede atrater la atención de todxs lxs alumnxs hacia el/la/lxs alumnx/sacosadx/s y generar en él/ella/ellxs una preocupación sobre su seguridad de vuelta a la casa, donde no habrá nadie que lo pueda proteger. Es bueno preguntarle a la persona acosada cuál es la acción que desea que se tome. La persona que interviene en la resolución de estos incidentes puede sentir que es responsable inmediata de encontrar la salida por sí misma. Por el contrario, se puede frenar el comportamiento y reservar un momento posterior para educar y concientizar a las personas involucradas y decidir qué es lo que va a funcionar mejor en esa situación. Es importante identificar si este es un hecho aislado o si es parte de un conjunto de hostigaciones que recibe la persona acosada y si las personas que acosan tienen antecedentes en común.

CONCIENTIZANDO DE INMEDIATO EN PÚBLICO
  • Povee información y apoyo en el mismo momento que ocurre.
  • Da lugar a que se tome una postura al respecto.
  • Tranquiliza y asegura un clima escolar inclusivo.
  • Establece un tono compasivo.

CONCIENTIZANDO MÁS TARDE EN PRIVADO
  • Otorga más tiempo para que el acosador haga su descargo.
  • Evita la vergüenza que puede sufrir la persona acosada.
  • Permite que quien se encarga de resolverlo esté más distendidx.
  • Brinda más tiempo para investigar y sondear los hechos.

CÓMO INTERVENIR

1/- FRENA EL COMPORTAMIENTO DE INMEDIATO


2/- LUEGO EDUCA

Consideraciones para lograr respuestas efectivas.

¿Dónde y cuándo ocurrió el incidente?

La respuesta que demos a las burlas, los insultos o al acoso dependerá de dónde ocurre el incidente y el tiempo disponible para tratarlo en dicho momento. Las opciones que se tienen al intervenir camino a dar una clase son distintas a aquellas que se toman cuando uno tiene el tiempo y ambiente apropiado para tratar el tema. Si el tiempo sólo permite una reacción o respuesta punitiva, o las necesidades de la o el alumnx acosado/a son de hablar con los acosadores más tarde, asegurate de fijar una reunión futura en un lugar que permita analizar la situación. No te quedes solamente con la posibilidad de haber frenado la acción homofóbica en el momento. La educación es más efectiva cuando transforma a las personas para evitar futuros incidentes de insultos, burlas o acosos en vez de solamente quedarse en acciones punitivas.

¿Es un incidente aislado o es parte de un patrón de incidentes?

Un incidente aislado puede ser tratado con mayor rapidez. La evidencia de una serie repetida de acosos similares con respecto a cualquiera de las partes involucradas amerita una intervención más detallada. Si un/a alumnx tiene antecedentes de acosar a otrxs alumnxs, el educador debe evocar las normas de la escuela y las políticas disciplinarias luego de llamar la atención y educar en el asunto. Si un/a alumnx tiene antecedentes de haber sido el blanco de acoso escolar por su identidad sexual o de género, la participación de un profesional o tutor puede ser de ayuda en asistir al alumnx para que aprenda a lidiar contra el desgaste emocional que supone ser acosadx. Lxs alumnxs que son blanco de estas agresiones necesitan apoyo y nunca debe hacérseles sentir que ellxs provocaron o merecieron el ataque.

¿Cuál fue la intención del alumnx acosador/a?

Considera la edad de lxs alumnxs acosadores, su comprensión del significado y el impacto del comportamiento aludido y tené en cuenta la relación previa entre lxs alumnxs. ¿Son buenos amigos entre sí a pesar de este incidente? ¿Es posible que repitan cosas que oyeron de alguna otra persona (lenguaje discriminatorio)? ¿Tiene más edad la/el alumnx acosador/a? ¿Tiene más contextura física o altura? ¿Se encuentran lxs alumnxs en un nivel cognitivo como para comprender el significado y el impacto de su comportamiento? Lo que elegís decir y cómo lo decís depende de vos.

Aunque hay circunstancias en que los educadores/as ocasionalmente hacen un juicio que viola su sentido de lo que es correcto, la burla, los insultos y el acoso ofrecen oportunidades prácticas para crear momentos de concientización y sensibilidación haciendo que lxs alumnxs sean más respetuosos con todas las personas en general.

Otras líneas de trabajo:

  • Generar jornadas de concientización, charlas informativas y clases especiales objetivas sobre diversidad sexual.
  • Tratar el tema en reunión de madres y padres.
  • Ofrecer referentes: áreas gubernamentales, profesionales en la materia, organizaciones que trabajan para la integración, entre otros.
  • Buscar material para compartir con el equipo docente y discutir estrategias para el abordage de esta problemática.
  • Crear recursos educativos para trabajar con lxs alumnxs: películas, fichas didácticas, dinámicas grupales, campañas televisivas, historias comunes, etc.

Ejemplo:



Día de Silencio (inglés) - Day of Silence - Homofobia y acoso escolar



A través de acciones basadas en investigaciones previas,
GLSEN (Red Educativa de Gays, Lesbianas, y Heterosexuales - EEUU) proporciona recursos y apoyo para que las escuelas implementen programas efectivos y acordes a la edad contra el acoso o bullying con el fin de mejorar el clima escolar para todos los alumnos. Mientras muchas escuelas muestran voluntad para atender el acoso de manera general, los esfuerzos efectivos deben enfocarse sobre la homofobia extendida contra las personas LGTB como un elemento crucial dentro de esta problemática. Las siguientes son algunas de las campañas. Más información en inglés puede encontrarse en la página de GLSEN.

Mensaje difundido:
"Por favor, te pido comprendas las razones que tengo hoy para no hablar . Estoy participando del Día del Silencio, una iniciativa joven a nivel nacional en protesta por el silencio que enfrentan las personas lesbianas, gays, bisexuales y trans; y quienes los apoyan. Mi silencio voluntario es un eco del silencio causado por el acoso, el prejuicio y la discriminación. Creo que terminar con el silencio es el primer paso para luchar contra estas injusticias. Piensa en las voces que no escuchas hoy. ¿Qué vas a hacer para acabar con este silencio?" Proyecto Día del Silencio







Piensa antes de hablar. No digas: "Eso es re gay" (Think before you speak. Don't say "That's So Gay.")

Think before you speak. Don't say "That's So Gay."

No utilices la palabra gay cuando quieras expresar que algo es estúpido o tonto. Es un insulto. Sé respetuoso/a.

Hace mucho tiempo la palabra "gay" se utilizaba como hoy utilizamos los adjetivos "alegre" o "divertido", luego significó "homosexual". Ahora algunas personas utilizan la palabra "gay" de manera negativa como un insulto para la gente gay (no necesariamente la gente "alegre" o "divertida"). Por eso piensa lo que dices y sé respetuoso. Usa mejor las palabras.